Capitulo 8 : Los signos de los tiempos, en vivo desde el S. XII

El clero románico quería dar a entender que la salvación como la penitencia, se cumplen en el presente. Por ello, esta "Biblia de piedra", verdadera tira cómica, lleva las marcas de la actualidad. Ahí leemos el eco de los principales acontecimientos políticos, pero también de las instituciones, de las costumbres, de la condición social y económica e incluso de las modas de ropa de la época, y el reflejo de su cultura profana o sagrada.
Ya hemos tomado nota de las referencias a la reforma gregoriana de los años 1073-1085 (lucha contra los sacerdotes casados, la simonía y el emperador), pero hay otros ecos del contexto político.

Así, por ejemplo, el acceso de Carlomagno al Paraíso expresa el deseo de legitimar la sucesión de los Capetos, mientras que la presencia en el tártaro de los emperadores germánicos Sálicos Enrique IV y Enrique V, ambos excomulgados, evoca la lucha de las investiduras y su desplazamiento por la nueva dinastía de los Hohenstaufen, debido a la elección de Conrado III en 1136.
(Más información sobre la participación de Conques en esta sucesión dinástica).


Marcas del Feudalismo:
el maridaje del poder espiritual con el poder temporal representado por los personajes del friso del Antiguo Testamento (las dos parejas Moisés y Aarón por un lado, y los reyes-sacerdotes Zacarías y Melquisedec por el otro) corresponden al pacto de amistad del "pariagium" feudal; obviamente, con su corolario demoníaco: las parejas bestiales formadas por el hombre y el caballo, el conejo, la serpiente o el sapo en las profundidades del Tártaro.


Pasar el ratón sobre la imagen para ver el bestiario del Tártaro

El caballero que no ha cumplido con el honor caballeresco cae al Tártaro donde se junta con los condenados de la nueva sociedad mercantil y financiera representada por el vendedor de tela sentado sobre su retazo, que tiene un pie en la vientre del usurero y es devorado por el diablo (ver Job 18,15 e Isaías 34,14). Tenemos ante nosotros una imágen instantánea de la civilización feudal del siglo XII : los tres grandes grupos sociales están representados: los clérigos (oratores), los caballeros (bellatores) y los trabajadores (laboratores).
En el Tártaro de los vivos, los órdenes están separados, como lo subraya la separación del dintel que lleva de un lado el equipo de los poderosos, con los emperadores y el antipapa, y del otro los artesanos y los comerciantes. Si el vendedor de tela y el usurero representan los negocios y las finanzas que acompañan la transformación de una sociedad que se urbaniza y enriquece, hay que señalar que los agricultores, campesinos o villanos, excepto el cazador furtivo, están ausentes del fresco.

Desfile de moda.
No se deja nada al azar: cada detalle tiene significado. Así, la barba corta a la manera asiria de Abraham y Melquisedec, subraya cierto arcaísmo, mientras que las de otras figuras bíblicas como Moisés o Aarón se ve más moderna. Finalmente los trajes: el artista del siglo XII se encarga de envolver a Cristo a la manera antigua, de vestir al ermitaño Dadón a la moda del siglo VIII y de prestar a Carlomagno un traje carolingio, sin olvidar los detalles del equipo del caballero con su armadura (cota de malla, larga camisa de malla, la cabeza encapuchada del amito de malla) típica de esta época en la cual el armamento se acaba de perfeccionar con un arma tan "injusta y mortal" como es la ballesta.

Abraham
Abraham
Melquisedec
Melquisedec
Aaron
Moise y Aarón                                               
Cota de malla
El caballero en cota de malla

Moda carolingia
Carlomagno vestido a la moda carolingia

armas
Las armas nuevas (1)

HIC ET NUNC
Por último, desde el punto de vista teológico, La actualidad de la salvación encuentra su justificación en este aforismo de San Ireneo: "La parusía es un eterno presente."
En resumen, sea la Parusía o el purgatorio-tartaroo es una representación del tiempo presente lo que se ofrece ante nuestros ojos. De hecho, los Padres de la Iglesia, los clérigos se han preguntado dónde se encontraban los muertos y cuando es el tiempo en el purgatorio, la penitencia que lleva a la salvación. ¿La respuesta no es simplemente: aquí y ahora?

Veamos lo que dice San Agustín, según Jacques Le Goff: "La vinculación de la penitencia y del "Purgatorio", que será tan importante en los siglos XII y XIII, aparece por primera vez con claridad en San Agustín. Por último, si San Agustín redujo explicitamente la purgación del Juicio Final al período intermedio entre la muerte y la resurrección, tiende a limitar todavía más esta purgación, es decir, a reducirla al aquí y ahora. En el fondo de esta tendencia se encuentra la idea de que las tribulaciónes terrenales son la forma principal del purgatorio; De ahí sus dudas sobre la naturaleza del fuego purgatorio. Si se ejerce después de la muerte no hay objeción a que sea "real"; pero si  existe en la tierra, debe ser "moral." (J. Le Goff, op. cit.)

Mientras en la época medieval se buscaba el Paraíso Terrenal (que situaban cerca de Abisinia), Hugo de San Víctor pensaba que el Purgatorio, en algunos casos, podría estr aquí en la tierra. Algunos cristianos admiten, incluso hoy en día, que los vivos pueden vivir momentos de paraíso (o de purgatorio) aquí y ahora en la tierra. Se notará que el término Tartaro se utiliza en el acusativo plural ("... sunt en Tartata mersi" están inmersos en los tártaros). En efecto, tenemos dos tártaros ante nosotros: en el nivel bajo, el tártaro de los muertos iluminado por el fuego purgatorio; en los dos niveles superiores, el Tártaro de los vivos sin llama pero con referencias explícitas a la actualidad. No es entoncés el infierno futuro lo que vemos del lado derecho del tímpano: se trata más bien de nuestro mundo, nuestro tiempo ,nuestra vida presente. (véase también en el FAQ la pregunta 16, dedicada a la sociedad medieval). El tímpano nos muestra el espectáculo edificante de un mundo contemporáneo entregado a las pasiones, a los impulsos del poder, del saber y del tener, una sociedad donde se enfrentan el Papa y el Emperador con nuevas armas mortales, y donde se desarrollan las herejías. Pero también está lleno de esta euforia colectiva que nace con la victoria de la Primera Cruzada en julio 1099.  La liberación milagrosa de la tumba de Cristo seguramente anunciaba el inminente regreso del Mesías. El vocabulario utilizado en las inscripciones en verso traduce esta alegría colectiva optimista: LAETVS, GAVDIA, GAVDENTES (contento, alegría, alegres).

El AMOR A LAS LETRAS Y EL DESEO DE DIOS
De acuerdo con el especialista, Jean Leclercq, la mentalidad monástica se caracteriza por "El amor a las letras y el deseo de Dios." (2) Los libros tercero y cuarto de Los Milagros de Santa Fé, la Chronica de la Abadía, la historia de la traducción de las reliquias, las piezas litúrgicas, el centenar de inscripciones del tímpano (incluyendo 12 versos leoninos) son testigos elocuentes.
La obra esculpida no se debe excluir del estudio de la mentalidad monástica, al contrario ya que el trabajo de la piedra conlleva un propósito intelectual. La escuela monástica de Conques no escribirá tratados de teológía, pero le dará una imagen, dando a la sensación estética la tarea de transmitir el mensaje, la forma implicando el fondo. En este sentido, el tímpano de la Parusía es un resumen de la doctrina de la salvación, desde la perspectiva de la época. Las formas y el estilo son similares a la cultura clásica heredada de la Antigüedad. Cristo aparece rodeado de ángeles que llevan listas que contienen los nombres de los elegidos victoriosos (Liber vitae) (ver ilustración); de ángeles que llevan incensarios, de ángeles-soldados armados  con espada y el escudo, en toda la pompa de un triunfo imperial romano.
El Tártaro toma de Virgilio no sólo su nombre, sino, sobre todo, su iconografía, de Caronte hasta Cerbero, incluyendo a Tisifone, una de las Erinias (o Furias), que, dice el autor de la Eneida (libro VI hacia 577), recibe a los acusados ​​"saltando sobre ellos y pegándoles con serpientes amenazantes" como vemos representados específicamente en el nivel bajo de la casa del diablo, montada a horcajadas sobre los hombros de un monje "el látigo de serpientes amenazantes en la mano," la cabeza presa de las garras del diablo y el osico de una serpiente. Aun si fuera sólo por esto, el tímpano de Conques es el emblema de este "Renacimiento Románico" del siglo XII, caracterizado por un renovado interés por las obras de la antigüedad greco-romana.

Tisifone
Tisifone a horcajadas sobre el monje.
 
serpientes
Tisifone pegándo al monje con serpientes (quizás un fornicador)
caronte
Caronte
cerbero
Cerbero

Las inscripciones latinas que comentan las escenas de las dos partes están escritas en verso leoninos (3). (Más información sobre las inscripciones y la versificación). Si el estilo elegido y el ritmo marcado expresan el deseo de unir la elegancia con la pedagogía, la elección del vocabulario expresa la profundidad de los sentimientos, "Laetus, Gaudia, Pax, Requies", agregando al "amor a las letras" la alegría y la paz que da "el deseo de Dios.".
El amor por las Bellas Letras genera la busqueda afectada de los helenismos, hasta animar a Bertram (el famoso monje de Conques, autor de los Libros 3º y 4º de Los Milagros de Santa Fe) a atribuir a su propio Liber miraculorum el término griego "Panaretos" (El Inefable). Esta misma atracción se refleja en el gráfismo de las inscripciones del tímpano, donde la palabra "Christo" está escrita según la moda griega (XPISTO) o, debido a la comodidad métrica de la versificación, la expresión griega "demonas" demonas(daimones) sustituye inteligentemente el latin "demonios". (4)

XPISTO
Un helenismo : XPISTO (Cristo)

SIGNOS DE UNA MONDIALISACIÓN

Pero, de nuevo, esta forma rebuscada refleja un deseo de  abrir el mundo latino al mundo griego, especialmente notable porque se produce justo después del cisma de 1054. Este movimiento de acogida del mundo oriental, ya perceptible en la elección de San Jerónimo, "el más oriental de los Padres latinos" como único representante de los Padres de la Iglesia en el friso de la marcha eclesial llega a incorporar una contribución Sufi islámica, al escribir en  escritura cúfica florida la esperanza universal (para no decir ecuménica!) en un juicio misericordioso ("Felicidad" o "Gloria" u "Hoy en día, la acción de gracias*") en el dobladillo del vestido ángel con cuerno (Revise la ilustración). Jean-François Faü ha enfatizado su carácter altamente desarrollado: "La inscripción grabada se reproduce varias veces en toda la franja, de derecha a izquierda, de acuerdo con la escritura árabe, y luego de izquierda a derecha siguiendo un formato que se encuentra en algunas monedas de la época fatimí", y destacó los aspectos característicos del estilo caligráfico florido español-omeya del siglo XI que adorna los tallos de aleph y lamed con motivos vegetales estilizados. "Este modo de expresión plástica muestra la evolución de un arte islámico en plena posesión de su técnica" (Jean-François Faü, A propos de l'inscription en caractères coufiques sur l'ange sonneur d'olifant au tympan de Sainte-Foy de Conques, Cahiers de Conques n°1, Centre Européen d’Art et de Civilisation Médiévale, 1995, p. 67-70.)
Conques tenía un priorato en las orillas del Eufrates, como lo relata el "sarraceno" venido de Damasco, convertido y luego ordenado monje benedictino con el nombre de Jean Ferret, que llegó a ser un mensajero del emperador Miguel de Constantinopla y fue enviado a Conques. (Cf. le Livre des miracles de sainte Foy). El área de la cultura monástica de Conques se extendía en el oriente desde el Tíber hasta el Helesponto y desde el Cuerno de Oro de Constantinopla hasta el Eufrates. (5) Lejos de ser ignorantes, monjes y artistas de la época románica se inspiraban en fuentes a veces más lejanas y antiguas, incluyendo  el antiguo Egipto. En efecto, ¿cómo no pensar en el Libro Egipcio de los Muertos al ver la balanza de la psiciostasia, las flores de loto que adornan el sol del registro celestial o las tres olas que bañan los pies de Cristo? Le Goff señaló que la imaginería medieval retomaba a menudo patrones muy viejos y venidos de muy lejos. (Cf. El Nacimiento del Purgatorio).

anubis
La balanza de la psicostasia del libro de los muertos egipcio
egypte
Una notable analogía entre el arcángelo san Miguel y Anubis
loto
sol
Flor de loto en el sol
hieropglyphe
ondes
Ondas divinas bajo los pies de Cristo

El simbolismo de la flor de loto merece una explicación. En la parte superior del tímpano, el sol y la luna enmarcan la cruz gloriosa. La iluminan con rayos sugiridos por la almenada doble del sol y por el halo pálido de la luna. El astro del día y el de la noche llevan cada uno dos flores de loto.
Estas flores de loto, símbolo egipcio típico, reflejan el poder creativo de la luz, fuente de vida, poder divino que transforma la energía solar en la flor de loto. Nacidas de profundidades oscuras, son el signo del nacimiento y del renacimiento. Su representación de dos en dos no es accidental. Cada ramo, cada pareja, significa la armonía del matrimonio, la unión hombre-mujer, la hierogamia Dios-hombre y hombre-Dios.
Iniciado en la cumbre, el tema de los gemelos ha demostrado ser una estructura importante, subyace en toda la construcción del tímpano. Esta pareja binaria con su dialéctica representa la totalidad espacio-tiempo, cielo y tierra, bien y mal, tártaro y mansiones celestiales, Antiguo y Nuevo Testamento, ángeles y santos, y todos los caracteres asociados en pareja. El signo de hermanamiento del loto se convierte en "el símbolo general de la dualidad en la semejanza y en la identidad. El hermanamiento une las criaturas, y el conjunto de las partes en la unicidad divina. Dualidad equilibrada, refleja la unidad interior obtenida mediante la reducción de los muchos a uno." (Dictionnaire des symboles, Mythes, rêves, coutumes, gestes, formes, figures, couleurs, nombres, Alain Gheerbrant et Jean Chevalier, collection Bouquins, 1997)

sol
lune

El tímpano de Conques no es, de ningún modo, una obra "bárbara y grosera", según las palabras que Mérimée (pero también antes que él, por desgracia, algunos grandes pensadores de la Ilustración o el Renacimiento) empleaba para calificar la expresión artística medieval en general y románica en particular. Encarna más bien, la cumbre de una civilización que no tardaría en hundirse. Es una obra maestra creada por "los hombres de la época románica [que] eran conscientes de vivir un verdadero renuevo. El fenómeno afectó a todo el campo histórico, tanto en el lenguaje, la literatura, las artes plásticas como en la economía y la sociedad, sin olvidar las formulaciones teológicas y la sensibilidad psíquica y moral", explicó Marcel Durliat. (6) Ahora nos proponemos continuar su contemplación por medio de una aproximación estética. (Continúa)

Último Capitulo : 9) La Estética (Texto castellano asequible próximamente)


(1) Muchas de las armas están representadas en el tímpano. Además de Caronte con su mazo, los diablos usan armas que hablan a nuestra imaginación: no hay sólo una ballesta, pero un trinche, cuerdas, una espada, un alfiler, alicates, un cuchillo, un hacha, un mazo, una piqueta, escudos, una lanza y una red. Un arsenal destinado a impresionar al pecador motivado por tales argumentos a reformar sus modales. (arriba)

(2) "Los monjes hablan en imágenes y comparaciones que tomaron de la Biblia, y que comportan al mismo tiempo una oscuridad típica del misterio que se trata de expresar." Dom Jean Leclercq, l'Amour des lettres et le désir de Dieu, Cerf, 2008, p. 189. (arriba)

(3) Impregnados de la cultura clásica, lectores de Vitruvio, de Quintiliano, del Ars Memoriae de Cicero e incluso de las comedias de Plauto, los monjes del siglo XII registraron sus pensamientos en patrones intelectuales heredados no sólo del pensamiento de los Padres la Iglesia, sino también de la antigüedad greco-romana. "La vida de esta época está marcada por la fascinación de los orígenes, la de Cicerón y de Virgilio, la preocupación por la buena latinidad. La Iglesia no permanecerá al margen de este movimiento." André Vauchez, La Spiritualité au Moyen-âge Occidental, Seuil, p. 74. Ver también en el capitulo 10 la página de las inscripciones. (arriba)

(4) Ver los trabajos de François De Coster, Pour une relecture des inscriptions du tympan de l'abbatiale de Conques, Etudes Aveyronnaises 2010, p. 308). El benedictino y gran medievalista Dom Jean Leclercq destacó la influencia de Orígenes, padre de la Iglesia de origen griego, sobre todo en el siglo XII. "Se puede ver que en cada época y en cada lugar donde hubo un renuevo monástico, reaparece el interés por Orígenes. Es el caso de la reforma carolingia. Esto es aún más claro, en todo caso más fácil de ver, tratándose del renacimiento monástico del siglo XII. [...] El renacimiento orígeniano del siglo XII coincide con el renacimiento monástico conectado con el nombre de San Bernardo" (Dom Jean Leclercq, L’Amour des Lettres et le Désir de Dieu, Cerf, 2008, p.93) (arriba)

(5) Se percibe, en este pueblo enclavado en el fondo de un barranco salvaje que corta el agreste desierto  de Conques, las marcas de cierta globalización  en este lejano principioo del siglo XII: colocada en el camino a Santiago de Compostela, esta abadía del ducado de Aquitania, en el límite de los actuales departamentos del Aveyron, del Lot y del Cantal, inscribe en la piedra referencias que encajan en un espacio europeo y Mediterráneo ampliado y que se recuerda al Imperio Alemán (Carlomagno con su cetro globular, Enrique IV y Enrique V), al rey de Francia (Luis el Piadoso), a la Roma antigua (el triunfo imperial), a las raíces etruscas y griegas (Caronte), a Jerusalén (representación del Templo y torres), al Sinaí (las Tablas de la Ley), al mundo árabo-musulmán desde la vecina Península Ibérica hasta las orillas del Éufrates (la inscripción árabe en escritura cúfica persa). (arriba)

(6) Marcel Durliat, L'art roman, Citadelles et Mazenod, 1982. (arriba)

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